martes, 13 de mayo de 2025

"Parts of me died in the house I grew up in, and I visit them in dreams. I'm not a whole person, and I don't think I'll ever be. "

En ocasiones parece que un anzuelo es enganchado a mi corazón, y del otro lado del hilo, hay una plomada. Es un pequeño peso que estira mi pecho. Es un dolor casi imperceptible, que inevitablemente desencadena un nudo en la garganta.

Hace mucho que no sentía ganas de morir. Me he sentido como un estorbo últimamente. No tengo trabajo, no tengo novio. Mi propio hermano no me habla, aunque vivamos en la misma casa. No tengo ganas de dedicarme a ser arquitecta. Ni siquiera puedo decir que lo soy.

¿Para qué sigo viviendo?

El fin de semana fuimos a Los Lirios a visitar la casa de campo de una amiga. Antes pensaba que era muy raro querer ir al campo ¿A qué vamos? Somos los mismos allá, podemos hacer lo mismo. Ver las estrellas puede ser razón suficiente. No vimos muchas, había muchas casitas al rededor y estaba nublado. Detrás de una montaña, vimos a lo lejos una nube muy blanca cargada de muchos relámpagos. Resplandecían contra el cielo oscuro y tenía colores naranjas y azules. En algún momento parecía una medusa. Conforme iba avanzando la noche, la tormenta se acercó. Muy lento recorría el cielo, y nunca llegó a donde estábamos. Los rayos azules y naranjas seguían atravesando la nube, que cambiaba de forma. El resto del cielo tenía unas ligeras nubes, en el cielo pude ubicar a la osa mayor. Y como de costumbre busqué a Orión en el cielo. De tu boca salieron nenúfares y lirios.

Nunca había sentido tanto frío como esa noche. 

¿Iré a llegar a vieja con la misma soledad? ¿No será mejor retirarme? ¿Cancelar mi suscripción a la vida? Siempre que pienso en suicidarme, pienso en el bosque. Tal vez podría intentar quedarme a dormir algún día sola en el bosque.


"Actividades que pueden ayudar a mejorar la autoestima."

Ejercicio 1.

Lista de nueve momentos en mi vida en que he tomado una decisión, asumiendo el control de mi vida. 

"Aquella vez que le dije a mi padre que yo quería dejarme crecer la barba, cando elegí cambiar de carrera; cuando me alejé de mis amigos porque queríamos cosas diferentes; el momento en que corté con aquella novia porque exigía toda mi atención; cuando decidí que ya era hora de cambiar..."

¿Puedo recordar la emoción que sentí en cada uno de esos momentos? ¿Puedo permitirme sentir esa emoción ahora -sentirme así en este instante?

Si me siento bien, he identificado algo bueno. Si me siento mal, lo suelto y busco otro ejemplo que me haga sentir bien. Lo importante es traer al presente esas emociones tan positivas.


Mi primer pensamiento fue: Todo sería más sencillo si estuviera muerta. Los muertos no tienen que pagar tarjeta de crédito, ni preocuparse de que le suenan las balatas al carro. Mi segundo pensamiento: debería vender todas mis posesiones e irme a vivir a la calle como los loquitos del centro. Lo cual me lleva a la realización de que las cosas que adquirimos, se vuelven basura al salir de las tiendas. ¿Quién va a querer un montón de ropa vieja? ¿O unos pendejos rompecabezas? ¿Por qué chingados tengo treinta pares de zapatos? Gastos, gastos.

Después me imagino yéndome a vivir a otra ciudad, donde nadie me conoce y donde no tengo amigos. Si me alejo de todos los que me importan, entonces ya nadie va a poder lastimarme.


¿El control de mi vida? No sé. 

Lo primero que se me viene a la mente es haberme cambiado de carrera a arquitectura. Me sentía nerviosa, pero contenta y con esperanzas de nuevas oportunidades. Me sentí muy capaz porque quedé en segundo lugar al presentar el examen de admisión.

2. Ir al psiquiatra y empezar mi tratamiento para la depresión. Ser constante con mi medicamento. En ese momento no me sentía particularmente bien, pero en retrospectiva me siento orgullosa de haber hecho eso por mí. He estado un año sin medicamento, y los pensamientos de suicidio se han estando filtrando por las grietas; el insomnio no me ha dejado, y todas las noches tomo un cuarto de pastilla. No puede ser más, porque al día siguiente no puedo funcionar. Y no puede ser menos, porque entonces no dormiría, y al día siguiente no podría funcionar. 

3. Haber terminado con E.A. y A. Me costó mucho dejar esas relaciones. No, espera; no representan una emoción positiva. ¿El control de mi vida? Me parece que control es algo que no tengo. Todo se me desborda de las manos, y nunca puedo lograr lo que sea que me proponga; por pequeño o grande que me parezca. Los muertos no se preocupan por las infidelidades.

4. Ir a otra ciudad a conocer a D.

5. Recordé los años que estuve pagando renta. Qué feliz fui. Tenía una casa que era mía, donde podía vivir como yo quisiera. Me recordé que no debí volver a la casa de mi madre. Nunca va a dejar de ser su casa. Mis próximos propósitos deben ser desocupar las dos habitaciones y quedarme con pocas pertenencias. Solo lo que quepa en una maleta. Tal vez si puedo cargar todo en una maleta, pueda irme lejos a donde nadie me conoce, y a donde nadie pueda lastimarme.

Los muertos no necesitan maletas.

6. Unirme al club de bici. Una vuelta en bicicleta de dieciocho kilómetros no arregla nada. Tampoco aguantarse el hambre.

Tenía el propósito también de no salir con el club de bicicleta, porque era innegable que estaba perdiendo la cabeza por O., así como la estuve perdiendo hace quince años al iniciar la carrera. Sus ojos oscuros, profundos y tristes me producen el mismo deseo que tuve al estar frente a un cenote: quiero sumergirme en esas aguas oscuras. Quiero dejar que la piedra oscura y el agua fría envuelvan mi cuerpo. No voy a abandonar la amistad y comunidad que encontré en ellos. Aunque frágil, me sostiene en el camino a penumbras de la depresión.

Ojalá tuviera dinero para comprar antidepresivos.

Los muertos no tienen depresión.

7. Decirle a mi mamá el secreto que me hunde, que me ahoga. Aunque... ¿hay algo diferente?

8. Construir.

9. Irme a trabajar a la industria. Los muertos no necesitan trabajo.

10. Terminar una amistad.

Los muertos no necesitan amigos. Están muertos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario